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A finales de agosto se publicó el Real Decreto-ley 21/2026, de 25 de agosto, de transparencia e integridad de las actividades de los grupos de interés, regular por primera vez y de forma estatal el lobbying. 

🤔 ¿Qué es el lobbying?

El origen del término lobby, vinculado a los vestíbulos del Palacio de Westminster o al Hotel Willard, es considerado una actividad en donde un ente o individuo intenta prevalecer sus intereses propios ante los procesos de políticas públicas. Históricamente ensombrecido por el riesgo de corrupción, actualmente es un término más neutro, cuyo concepto ha evolucionado. 

El Libro Verde de la Comisión Europea y las directrices de la OCDE define hoy al «prestador de servicios de influencia» como un agente clave para la calidad democrática. 

📌 La ley de lobbying

Si es aprobada por el Congreso, la ley pretende crear una normativa estatal. Se crearía un Registro de Grupos de Interés y un Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG). Se pretende supervisar a los actores del lobbying, y qué actuaciones o «actividades de influencia» concretan a diario. 

El RDL clasifica a los sujetos obligados a registrarse de la siguiente manera:

Consultoras y despachos: Profesionales que prestan servicios de influencia por cuenta de terceros.
Lobistas in-house: Estructuras corporativas y asociaciones sectoriales (CEOE, cámaras).
ONGs y Sindicatos: Actores de incidencia social con intereses colectivos.
Think Tanks: Centros de pensamiento cuya influencia técnica debe ser igualmente trazable.

Esta clasificación reconoce que cualquier organización puede desempeñar acciones de lobby, y es el control de la actividad —y no solo la naturaleza del sujeto— lo que garantiza la transparencia.

El foco regulatorio se extiende a la influencia indirecta, no sólo interacciones directas con funcionarios:

Organización de campañas de comunicación orientadas a modificar la opinión pública sobre una norma.
Financiación y promoción de Think Tanks o informes de investigación destinados a influir en la agenda legislativa.
Documentos de posición (position papers) y enmiendas enviadas a través de canales digitales.

🔍 Trazabilidad del lobbying

Se pretende establecer un documento de trazabilidad que debe incluir las siguientes interacciones entre los sujetos obligados y los funcionarios con quienes se reúnan:

Registro de toda reunión presencial o telemática.
Materiales, informes o posicionamientos facilitados.
Trazabilidad de la influencia en el texto normativo final.

Ahora bien… ¿Me afecta?👀

 “Los lobbistas me hacen entender un problema en diez minutos, mientras que mis colaboradores tardan tres días”.

👥Asociaciones, Fundaciones y ONGs (Tercer Sector)

La ley no exige que haya una motivación económica detrás. Impulsar causas ambientales, sociales, culturales o sectoriales ante los poderes públicos también constituye actividad de influencia.
Para mantener encuentros con altos cargos, miembros de gabinetes o personal público decisor, la asociación o fundación debe estar previamente registrada en el nuevo registro. 
Los eventos del sector o encuentros grupales podrían conllevar actividades inscribibles.  
Cualquier borrador, documento de posición o propuesta de enmienda remitido a la Administración quedará publicado en el informe de huella normativa.

🏢 Startups y PYMEs

Si tu startup se reúne con la Administración para proponer cambios regulatorios que faciliten un nuevo modelo de negocio, presentar tecnologías o participar en consultas públicas, puede entrar en la norma.
La participación en sandboxes regulatorios y prototipados universitarios puede conllevar actividades inscribibles.  
Cero tolerancia a las reuniones «informales». 
Si tu startup cuenta con asesores, consejeros o colaboradores que hayan sido cargos públicos en los últimos 5 años, deberás detallarlo.

Compliance = Futuro 💡

Al ser una ley en proceso, queda mucho que ver cómo afectará verdaderamente a los sujetos obligados, pero la tendencia es clara: compliance y transparencia. 

De la obligación a la ventaja competitiva

Registrarse formalmente y contar con un protocolo de Lobbying Compliance demuestra solvencia y ética, generando confianza ante inversores, socios estratégicos, donantes y las propias instituciones públicas.

Seas del 3er sector o una startup o PYME, pensar en cómo integrar políticas y protocolos de compliance a tu organización es una estrategia de supervivencia y competitividad que te asegura un progreso sostenible y, a futuro, legal.

No todas las organizaciones son iguales, pero todas necesitan lineamientos internos que prevengan y defiendan a la empresa ante los inminentes riesgos de compliance. 

¿Quieres saber si esta normativa afecta a tu empresa o cómo implantar un protocolo de compliance a medida?

En The Lighthouse Team te ayudamos a proteger tu negocio, garantizar el cumplimiento y automatizar tu trazabilidad.

Seguimos adelante, en equipo. ¿Te sumas?🤝✨

Gabriela Cividanes

Abogada con más de 5 años de experiencia en derecho corporativo, compliance, legaltech y gestión de activos. Experta en análisis de datos para toma de decisiones, manejo de partes y activos y comunicación eficiente. Especializada en escritura, creación de contenido e investigación legal.